lunes, 29 de octubre de 2012

Lanzamiento de Cabra Lesa "Nunca Cambies"


Hace dos años, no sé como, comencé a leer el web cómic "Cabra Lesa", solo recuerdo que me llegó un link sobre un nuevo cómic chileno y quedé enganchada.

Me pareció entretenido y me identifiqué con varias situaciones de los personajes, y la verdad es que la experiencia ha sido bonita para mí. Recuerdo que sacaron la primera edición y la pensé muucho para comprarla porque la verdad es que invierto poco en libros, pero luego salió un pack navideño y me decidí; días después llegó mi librito y me sorprendí mucho al ver que dentro venían comentarios de varios lectores y ¡había uno mío! Debo confesar que me sentí la más bacán del mundo en ese momento -jajajaja- Fue muy entretenido ver un comentario tuyo publicado en un libro.
He aquí mi memorable comentario XD -jajajaja-

Ahora sacaron la segunda y última publicación de este web cómic, el pasado viernes fue el lanzamiento, y por su puesto no me lo perdí. No fue fácil llegar, pero lo logré y fue una actividad muy linda, pequeña pero había harto cariño; además vi de lejos a ilustradores que admiro mucho: Lucía Rodríguez, Vero Rodríguez de "Me pasa a veces", Alfredo Rodríguez de "Siento y Miento", Fran Meneces o Frannerd, Vainillita y obviamente los creadores del cómic: Daniela González y Diego Zúñiga conocido como Novanim. Últimamente, he estado muy metida con el tema de la ilustración, y en parte es porque me ha gustado mucho el ambiente que he sentido, sin tanta competencia, más bien se siente más el compañerismo y la admiración hacia el trabajo del otro... no sé si solo es mi caso, pero no me pasaba lo mismo cuando compartía mucho con colegas diseñadores (no amigos), no sentía ese mismo ambiente; no sé a que se debe pero esa ha sido mi experiencia. Una muy grata y podría decirse que refrescante, tanto así que me encantaría formar parte de este mundillo de artistas y comunicadores.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Estoy bien el refugio... solo yo! XD

Viñeta para el cuento "Las Líneas de la Mano" de Julio Cortázar


Que difícil es tener un blog actualizado! Falta de costumbre supongo, pero ya no quería dejar pasar más tiempo sin hacer una nueva entrada.

Hace dos semanas que estoy participando en un taller de ilustración, y estoy más que feliz! Este año no comenzó muy bien para mí y me costó recuperarme, tuve que hacer un alto en el camino, reflexionar y cambiar muchas cosas (aún trabajo en eso!). Decidí no achacarme más por mis problemas y hacer algo que realmente me guste mientras me preparo para enfrentar mi titulación de nuevo. Fue así como comencé a buscar talleres de ilustración, siempre me gustó dibujar pero por muchos años lo hice a un lado y dejé de practicar, ahora quiero volver a hacerlo pero con un enfoque, para que no sean solo monitos que se ven lindos, sino que se note una intención, que tenga una lectura no tan obvia.

Comencé a buscar y gracias a Ilustrared (sitio web dedicado a difundir todo tipo de eventos o material relacionado a la ilustración en Chile) vi muchos talleres, la variedad era bastante grande y no sabía como elegir, pero finalmente me guié por  la duración del taller y por el estilo del ilustrador que dictaría el curso. Fue así como llegué a Claudia Blin, su taller duraba 12 sesiones, 2 salidas a terreno y un minicurso de encuadernación artesanal; además, se tituló en Bellas Artes y sus acuarelas son hermosas, no necesitaba nada más! Eso era lo que buscaba, hace dos semanas que comencé y aunque no ha sido fácil, por mi poca experiencia en el rubro, puedo decir que esto es lo más entretenido que he hecho en mucho tiempo, además Claudia es un amor y muy buena profesora. Arriba pueden ver parte de mi primer ejercicio, teníamos que ilustrar un cuento de Julio Cortázar llamado “Las líneas de la mano”,en donde el protagonista es una línea y parte del desafío era no incluir los textos, sino narrar solo con imágenes secuenciales. Fue entretenido y difícil y esa imagen es mi favorita de todas las que hice.

Bueno, este post fue para contar un poco de lo he estado haciendo estas semanas y porqué he estado medio desaparecida del blog.

Un abrazo!

Anita.

viernes, 12 de octubre de 2012

Cuestión de peso…



Actualmente; el peso, los desórdenes alimenticios y la apariencia es un tema de todos los días. Los artículos que nos muestran como se modifican los cuerpos de las modelos, para hacerlas ver como a ellos les conviene, están a la hora del día, les suben el peso para que el espectador no se asombre o critique la extrema delgadez de sus musas o les quitan un par de kilos de más porque nadie quiere un rollito en un Armani.

Yo desde pequeña viví acomplejada por mi cuerpo, tenía una idea errónea de cómo debía verme, siempre me encontraba gorda, con un cuerpo desproporcionado, en fin… nunca estaba conforme con la manera en que me veía aunque estaba en el peso correcto para mi edad y altura, y nunca hice nada al respecto tampoco, cero dietas o ejercicio. Creo que siempre me comparaba con chicas que tenían una contextura totalmente diferente a la mía, me convencía de que tenía que entrarme una talla S cuando L es mi talla normal. Mi problema era que tenía una mentalidad negativa y no me preocupaba de mi bienestar; no comencé un estilo de vida saludable, nunca me acostumbré a hacer ejercicio… solo me quejaba y auto compadecía por mi “gordura”. El problema para mí es que hace tres años comencé a subir y bajar de peso de manera descontrolada; y aunque trataba de cambiar mi estilo de vida, se me hacía muy difícil porque tenía la mentalidad y motivaciones equivocadas. Era muy confuso leer por un lado sobre personas que habían cambiado sus rutinas y ahora están bien y por otro, sobre personas que hablan de cómo se sienten conformes con su sobrepeso, que así se ven bien y serán felices por siempre tal como están. Me sentía incapaz de cambiar mis malos hábitos pero no me convencía la idea de quedarme así, porque además ahora ya no era solo una cuestión de estética, el sobrepeso ya comenzaba a afectar mi salud.

Esta situación me afectó bastante por varios meses, hasta que un día caí en cuenta de cómo son las cosas; entendí que antes que nada tengo que quererme y aceptarme; y uno cuando quiere a alguien, se preocupa por el bienestar de ese ser querido, cierto? Bueno, yo debía hacer lo mismo, yo no puedo cambiar mi peso de la noche a la mañana, pero si puedo quererme así como estoy y comenzar a cuidar de mi cuerpo y no prestar atención a lo que dice el mundo sobre como debería verme; ya no quiero ponerme una polera talla S o usar pantalones número 38; pero sí quiero poder volver a trotar, subir escalones sin morir en el intento y usar mis zapatos preferidos sin que me duelan las rodillas o los talones; así que las cosas han cambiado… a veces esos complejos quieren regresar pero ahora mis motivaciones son las correctas y no me atormentan esos pensamientos. He comenzado a tratar mi sobrepeso de una forma sana y guiada por un especialista y espero dejar todos esos malos ratos atrás.

Sería bueno que se dejaran atrás esos estándares de belleza, solamente son fantasías que hacen que nos olvidemos de las cosas que realmente traen alegría y significado a nuestra vida, como Dios, nuestras familias, nuestros sueños y nuestras metas… Eso es lo que no define! No un bikini o piernas perfectas sin celulitis.

Un abrazo a tod@s!

viernes, 28 de septiembre de 2012

Cuando ir de shopping no es terapeútico

http://bustygirlcomics.com/
Hace un tiempo comencé a seguir un Tumblr de una chica que hace caricaturas sobre los problemas y ventajas de ser una mujer voluptuosa, me encantó porque es una situación muy cotidiana para mi y me siento plenamente identificada con la mayor parte de sus publicaciones, así que hoy decidí compartir una mala experiencia que me tocó vivir hace unos meses con repecto a este tema:

Si hay algo que me quita la paz en esta vida es cuando algún vendedor o vendedora me atiende de mala gana. De verdad, yo sé que es agotador trabajar con el público, que a veces los clientes no son amables... pero aún así, no son todos iguales y si uno va de buen humor no es justo que te amarguen el día con un mal trato.

A lo largo de mi vida he tenido muchas experiencias, me han maltratado por teléfono, me han ignorado por no tener pinta de compradora y me han mentido descaradamente en la cara para no atenderme; pero lejos la peor experiencia que he tenido fue en un tienda de lencería. Para mí nunca ha sido fácil encontrar sostenes ya que mi busto es grande, primero porque no todas las marcas tienen tallas grandes y segundo porque usualmente no son baratas.

Una vez, fui con una vendedora para que me aconsejara sobre alguna marca o estilo en especial, y me recomendó uno que era maravilloso, yo estaba encantada hasta que vi el precio: $25.000, casi me muero, nunca había invertido tanto así que no iba preparada para gastar ese dinero, le dije a la niña que muchas gracias pero que se escapaba un poco de mi presupuesto y que mejor iba a seguir buscando; aparentemente a la niña no le gustó nada perder la venta y lo mejor que se le ocurrió decirme fue: Bueno mijita, otras marcas baratas no le van a dar los beneficios de esta, quién la manda a ponerse tanta pechuga!

Mi reacción fue quedarme en shock, nunca he sido de las personas que reaccionan y se defienden, me quedo callada sin saber que decir y después me la paso rabiando pensando en el rosario que le podría haber dicho a esta mujer o mínimo quejarme con un supervisor.

Yo sencillamente no podía creer que ella me juzgara y me hiciera un comentario así, ¿qué esperaba ella? ¿que me riera y le dijera: cierto que si, mejor me lo llevo?! Me pareció súper impertinente y desubicada, nunca había salido tan acomplejada de una tienda.

¡De verdad, no se lo deseo a nadie!

lunes, 24 de septiembre de 2012

Las Junji-Lecciones y de como dejé de ver a mi ex-jefe como un psicópata


Recuerdo que hace dos años me tocaba hacer la primer parte de mi práctica profesional y un profesor nos habló de una gran oportunidad de trabajar con un diseñador japonés, teníamos que asistir a una entrevista y pasar por un proceso de selección; yo fui de lo más entusiasmada y estaba feliz cuando me llegó un mail de parte del mismísimo Junji Konishi diciéndome que había sido seleccionada. El puesto era como asistente pero no me importó porque, o sea, además de diseñador era pintor, trabajar con él no podía ser mejor... hasta que me tocó comenzar y las sorpresas vinieron desde el primer día.

Recuerdo que al presentarme en la recepción me miraron como diciendo: - Ahí viene la geisha nueva!  Fue incómodo pero me dio lo mismo. Luego llegué a la oficina, que por cierto estaba totalmente aislada del resto, y Junji me dijo: - Ana, su primera tarea es escanearme este libro, pero como yo no tengo nada de eso aquí tenemos que ir a mi departamento; y cada vez que necesitemos hacer algo así o imprimir a color, debemos hacerlo allá. Yo soy la persona más desconfiada de la vida, así que en ese momento me quería morir, al punto de querer renunciar ese mismo día porque me parecía súper inapropiado, luego de hablar con Alexisis me tranquilicé y desistí de irme ya que ella me convenció de darle una segunda oportunidad porque él no parecía un pervertido -jajaja- y ya con la histeria en mode-off volví y la verdad es que fue una experiencia personal muy entretenida, profesional... no tanto, la verdad es que la mentalidad de este señor no en encaja para nada en el desarrollo del diseño en Chile, y después de haberlo traído como asesor de nuevos proyectos lo tuvieron como juguetito en reuniones donde no habían posibilidades reales; yo creo que Junji estaba súper frustrado aquí, y también un poco yo, porque mi única tarea era copiar cd's y hacer power points que a pocos les interesaban.

Pero fuera de todo eso, Junji Konishi es una persona bien particular y fue interesante compartir con alguien que pertenece a una cultura tan distinta a la nuestra. Con él le tomé el gusto al sushi (porque pensar en otro almuerzo era imposible), aunque claro, nunca fui merecedora de usar los palillos chinos, en sus propias palabras yo no sabía hacerlo y nunca iba a aprender así que estaba destinada al tenedor solamente. Una vez me invitó a una cena en su casa en donde habían muchos chicos, también japoneses, ellos estaban de voluntarios en Chile haciendo diversos trabajos, desde profesores hasta doctores, y eran todos muy simpáticos, Junji demostró sus dotes como cocinero y el no desaprovechó la oportunidad de hacer que todos entendieran que yo era incapaz de comer con palillos, los chicos fueron muy empáticos y una niña me contaba que no era fácil hacerlo bien y que su mamá la obligaba a sacar porotitos de una fuente para practicar, así que no tenía que sentirme mal y que Junji era un pesado -jajaja- la verdad es que disfruté mucho esa velada, excepto por algo que pasó mientras yo acompañaba a Junji en lo que llegaban los chiquillos; él me confesó (nuevamente) que le apasionaba la música pop y que una de sus bandas favoritas era Los Backstreet Boys, me preguntó: - Está bien si pongo música? Yo le dije que no había problema y ahí comenzó el repertorio de esta banda, terminando con una selección de bandas poperas chinas y japonesas acompañado de un desconsolado Junji que no paraba de llorar mientras escuchaba las canciones, - Es que estas letras me lleganla canción dice que se amaban, pero ya no están juntos... ya no lo están. Yo de verdad no sabía que hacer, más que asentir la cabeza y sentir alivio al escuchar el timbre. Sucesos como ese, hicieron que la idea de Junji como un psicópata desapareciera.

Después de tres meses mi labor se había terminado, yo debía buscar otra práctica y Junji necesitaba otra asistente, así que le recomendé a mi amiga Alexisis quién tuvo su propia experiencia y la cuenta en su blog, lo pueden leer aquí, no se arrepentirán!

Trabajar con Junji fue una experiencia que da para escribir mucho; así que concluyo con que mi primer Junji-Lección fue:

La pequeña saltamontes debe aguantarse la risa cuando el Samurai quiere descargar sus penas de amor cantando As Long As You Love Me.

¡Pronto más Junji-Lecciones!

Un abrazo :)

jueves, 20 de septiembre de 2012

Cosas que me cargan: En el Cine


Uno de mis mayores placeres en esta vida es ver películas y sobretodo en el cine, desde que tengo memoria mis papás y mi abuelita me han llevado a ver de todo. Aún recuerdo cuando morí de aburrimiento cuando mi abuela me llevó a ver una película de unos gatos que merodeaban por una pradera, que horror esas películas "infantiles", puros animales y sin diálogos, Lassie le ganaba por mil y tampoco era de mis favoritos. También recuerdo cuando mi papá me llevó a ver Jurassic Park y quedé traumatizada de por vida... si, aún se me acelera el corazón cuando veo cualquier film de la trilogía (paaabre de mi). Pero el punto es que sin importar si la película se ve buena o no, no me puedo negar a verlas, si la comienzo es muuuy difícil dormirme, cambiar el canal o arrepentirme de haber comprado un tíquet, es una de las actividades de ocio que más disfruto.

Sin embargo, hay ciertas cosas que me molestan de ir al cine... o más bien de las personas que van al cine:

- Que tengan que sacar su teléfono durante la función, lo quieran o no, distraen al resto.

- Que tengan que comentar lo que va a suceder porque ellos ya se leyeron el libro o están viendo la película por tercera vez, aún recuerdo cuando escuché a un desubicado que gritó: "¡En esta parte muere Dumbledore!", así sin ningún pudor o consideración!

- Que lleven niños a películas que no corresponden, ok no es culpa de mi papá que me traumatizaran los dinosaurios o que me asustara Tornado, pero no puedes llevar a un bebé a ver Scarface, esperar que no lloren a media función y mucho menos que al resto no le importe.

- Que en una sala en donde eliges tu asiento horas antes, te lleguen a pedir que te cambies... yo casi siempre accedo si no me perjudica, pero he visto cuando se molestan porque la persona no les da el lugar, que patudez tan grande.

- Que no paren de hablar durante la película, yo a veces comento lo que pasa, me río y cito anécdotas referentes al tema, pero hay personas que simplemente no se callan nunca!

- Que tomen el cine como motel; aquí voy a ser clara en mi punto de vista: ojos que no ven, corazón que no siente... si quieren experimentar la emoción de un lugar poco convencional, por lo menos busquen una película que no tenga mucho público y así no incomodan al resto, recuerdo que hace poco tiempo una pareja tenía el medio espectáculo a solo un asiento del mío, demasiado incómodo escuchar chupeteos, lengüetazos y uno que otro sonido extraño mientras veía Los Juegos del Hambre.

Recuerdo que en algún blog leí que a algunos les molesta que la gente coma, pero ahí soy 100% culpable... me cuesta ver una película y no comer nada y pa' pior creo que mastico muy fuerte, como caballo según la mamá de una amiga de infancia.

Y bueno, con todo lo bueno y malo, no dejaría de ir a ver una película... pocas veces estas situaciones me han arruinado del todo una función, solo malos ratos compensados por otros buenos, ya sea por la compañía o la calidad de la película.

Espero que comenten! Como dicen por ahí: Los blogs se alimentan de sus comentarios, que además son muy bien recibidos y atesorados, y bueno, si no quieren... está bien :)

jueves, 6 de septiembre de 2012

Cambia, Todo Cambia

Hace unos días conversaba con una de mis hermanas sobre el paso de los años, y de cómo nos puede sorprender la forma en que nos veíamos hace unos meses y ahora.

Diferentes cortes de pelo, unos kilos de más, otros de menos, en mi caso frenillos, anteojos, lentes de contacto, anteojos de nuevo... en solo dos años creo que mi look cambió bastante así que decidí exponerlo al mundo (solo espero que ninguna de mis fotos se convierta en un meme en el futuro), digamos que no me averguenzo de como veía en ninguna de esas fotos pero estoy contenta de como me veo ahora :) jajajaja




Lo único que puedo decir es que me he hecho todo lo que he querido en el pelo, incluso una vez me lo corté tipo garzón y me lo teñí rojo fantasía! De ese look no tengo fotos y la verdad es que si las tuviera no las mostraría porque NUNCA le haría algo así a mi cabeza de nuevo! jajaja

Saludos y cariños a tod@s!